Aniversario de la Defensoría del Pueblo
Conmemoración: El intendente de Rivas junto a exdefensores y autoridades estuvo presente en los 30 años de la Defensoría del Pueblo.

La Defensoría del Pueblo de Río Cuarto conmemoró este miércoles su 30.º aniversario con un acto realizado en el Galpón Blanco del Andino, donde se repasó la historia de la institución desde su creación en 1996 y se destacó su rol en la promoción y defensa de los derechos de la ciudadanía.
La ceremonia fue encabezada por el defensor del Pueblo, Daniel Frangie, y contó con la participación del intendente Guillermo De Rivas; el legislador provincial y presidente provisorio de la Legislatura de Córdoba, Juan Manuel Llamosas; el primer defensor del Pueblo de Río Cuarto, Mario Alesci; el secretario técnico de la Federación Iberoamericana del Ombudsperson y exdefensor del Pueblo, Ismael Rins; el defensor del Pueblo adjunto de Córdoba a cargo de la Defensoría provincial, Carlos Galoppo; además de legisladores, concejales, intendentes de la región, representantes del Poder Judicial, universidades, instituciones educativas, organizaciones de la sociedad civil, fuerzas de seguridad y vecinos.
En el marco de la conmemoración, la Municipalidad de Río Cuarto declaró de interés municipal el 30.º aniversario de la Defensoría del Pueblo mediante un decreto firmado por el intendente Guillermo De Rivas. Además, entregó una placa conmemorativa en reconocimiento a las tres décadas de trayectoria de la institución en la defensa y protección de los derechos de la ciudadanía, la promoción del diálogo y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El intendente y ex defensor del pueblo, Guillermo de Rivas destacó la trayectoria de la Defensoría del Pueblo y afirmó que, si tuviera que definir a la institución en una sola palabra, elegiría "confianza", al considerar que los vecinos encuentran allí un espacio donde son escuchados y acompañados en la defensa de sus derechos. Asimismo, puso en relieve el trabajo cotidiano del personal y de los distintos funcionarios que pasaron por el organismo a lo largo de estas tres décadas, al señalar que "más allá de los defensores hay un enorme equipo humano que atiende, que contiene", y que ese compromiso explica la consolidación de la institución como un espacio de referencia para la comunidad.
Por su parte, Juan Manuel Llamosas recordó que, a lo largo de estas tres décadas, la Defensoría acompañó a los vecinos en distintos contextos sociales y económicos, adaptándose a problemáticas que fueron cambiando con el tiempo. En ese sentido, destacó que la institución logró consolidarse como un espacio de referencia para la comunidad, al afirmar que "el denominador común es la confianza de tener a dónde va el vecino cuando tiene un problema: la Defensoría". Además, desde la trayectoria que comparte con el actual intendente al haberse desempeñado previamente como defensor del pueblo, sostuvo que el organismo también constituye una herramienta valiosa para los gobiernos, ya que permite detectar demandas, corregir situaciones y mejorar la respuesta del Estado.
A su turno, el defensor del Pueblo, Daniel Frangie, destacó que los 30 años de la institución son el resultado del trabajo desarrollado por quienes la condujeron y por sus trabajadores, lo que permitió consolidarla como un organismo reconocido por la comunidad. Al reflexionar sobre los desafíos de la Defensoría en un contexto atravesado por los cambios tecnológicos, sostuvo que "el primer gran desafío es no perder el sentido de la dimensión humana", poniendo al ciudadano en el centro de la tarea institucional. En ese marco, afirmó que "la Defensoría sigue siendo ese lugar que protege derechos, que repara vulnerabilidades y que encuentran los riocuartenses cuando no tienen un lugar donde son escuchados", y concluyó que "la era puede ser digital, pero la ciudadanía sigue siendo humana".
Finalmente, el primer defensor del Pueblo de Río Cuarto, Mario Alesci, recordó los inicios de la institución y señaló que "el desafío más grande fue poner en marcha una institución desconocida", que comenzó a funcionar desde cero y sin infraestructura en el predio del Andino. En ese sentido, destacó el camino recorrido durante estas tres décadas al asegurar que significó "haber dejado esa semilla plantada allí", y expresó su orgullo por la consolidación alcanzada, al afirmar que hoy la Defensoría es un espacio plenamente incorporado por la comunidad, donde "quien habla de una necesidad habla de 'voy a la Defensoría'".








